Fotografía: Archivo Municipal del Ayto. de Vitoria
HUETO. En agosto de 1904, en Vitoria, se celebró un denominado 'Concurso obrero', cuyo fin era presentar los progresos de la industria vitoriana. En este concurso se presentó un automóvil dotado de un motor monocilíndrico, de 1.696 cc y 10 CV de potencia con tracción por cadena, y que había sido fabricado por la empresa Fundición, Maquinaria y Construcciones Metálicas Pedro Hueto y Cía. A este concurso-exposición acudió S.M. Alfonso XIII, quien se interesó por el automóvil, concediendo a Pedro Hueto la Medalla de Honor del concurso y Diplomas de Honor a los técnicos que habían participado en la construcción del automóvil.

SALAMANCA. En el año 1907, D. Carlos de Salamanca y Hurtado de Zaldívar, Marqués de Salamanca y Conde de los Llanos, nieto del famoso político madrileño que inauguró el marquesado, fundó una empresa dedicada a la distribución y venta de automóviles. Fue el primer distribuidor de Rolls Royce en España y también consiguió la distribución de la marca francesa Malicet et Blin. Esta marca francesa se dedicaba a la construcción de todo tipo de componentes para el automóvil, motores, diferencial, caja de cambios, chasis, ofreciendo estos componentes por separado o en forma de 'kit' para el montaje completo de un automóvil. Fabricado probablemente entre los años 1902 y 1904 (como máximo 1907), aparece este automóvil marca Salamanca. Los componentes mecánicos (motor, caja de cambios, diferencial) son de la marca francesa, montados sobre un chasis y carrocería artesanal fabricada en madera. Como detalle curioso el radiador es del tipo serpentín, aunque colocado en posición vertical en el frontal del coche. La finalidad de la construcción del coche no ha quedado clara, aunque en cualquier caso no parece que hubiera idea de continuidad; quizás su montaje se realizó a tipo de ejemplo para posibles clientes o como vehículo para tareas diversas. A principios de los años 60 fue adquirido por Salvador Claret, pasando a formar parte de su Colección de Automóviles, donde se encuentra en la actualidad en perfecto estado. Carlos de Salamanca, S.A. continúa hoy en día siendo distribuidor en España de las principales marcas del sector de los automóviles de lujo.

ARDIURME. En 1905 la empresa La Maquinista Bilbaína de Deusto construyó un vehículo de tracción eléctrica, diseñado por Artiñano Díaz y Hurtado de Mendoza (de aquí el nombre del coche Ar, Di, Ur, Me). Existe constancia, por registros de matriculación, de al menos 2 vehículos de dicha marca, uno en Bilbao y otro en San Sebastián. El coche estaba equipado con dos motores eléctricos, cada uno actuando sobre una de las ruedas posteriores. Su buen funcionamiento parece patente por crónicas de la época que hablan de "haber subido las rampas de Zabalbide de Bilbao, con un 14,5 por ciento de pendiente, sin dificultad alguna".
HORMIGER. Victoriano Alvargonzález y Zarracina poseía un taller especializado en barcos y motores marinos en Gijón. Parece ser que entró en el mundo del automóvil mediante la representación de la marca francesa Delahaye. Sobre el año 1906 decidió embarcarse en la construcción de su propio automóvil, bajo la marca Hormiger. Se cree que inicialmente utilizó sus propios motores marinos, y posteriormente los motores Delahaye, para motorizar los chasis construidos. A tal efecto se cree que utilizó un motor de 4 cilindros y 15 CV de la marca gala. En 1908 la representación de Delahaye en España pasó a la empresa barcelonesa J.M. Vallet y Cía, recién fundada por el empresario Arturo Elizalde. A partir de ese momento Hormiger cesó en su actividad constructora.
SANCHIS. Enrique Sanchís Tarazona era ingeniero de caminos del Ministerio de Obras Públicas a principio del siglo XX. El Ministerio le envió en 1902 al Primer Congreso de Automovilismo que se celebró en París. Tras ello prosiguió estudiando la incipiente industria del automóvil en Francia, Inglaterra y Estados Unidos. Estas actividades le condujeron a construir su propio automóvil; en el Salón de París de 1906 presentó un vehículo español denominado Triauto Sanchís o Tricar EST, diseñado y fabricado por él mismo, incluido el motor, un cuatro cilindros de 4 CV de potencia. Como su propio nombre indica se trataba de un vehículo de tres ruedas, siendo la rueda trasera la motriz, y de una sola plaza. También diseñó y fabricó otro modelo de cuatro ruedas y dos plazas. Posteriormente presentó también en París una auténtica innovación: el bastidor-carrocería, una idea que no cuajó en esos momentos en la industria del automóvil, ya que por una lado los fabricantes elaboraban el chasis, y por otro los carroceros las carrocerías. Enrique Sanchís tendría que esperar hasta 1922 para ver su idea llevada a la práctica por Lancia con su modelo Lambda. Su relación con Francia hizo que poco después creara la marca Sanchis-France, en Courbevoie, Seine, marca que continuaría funcionando hasta 1912, año en el que la empresa fue vendida a L. Pierron, importador en Francia de la marca inglesa Mass, que continuó la fabricación de los vehículos Sanchís, ahora ya bajo la marca británica, hasta 1923.

Fotografía extraída del libro de César Oliver 'Los Automóviles'


Imagen extraída del libro 'El automóvil en España' de Pablo Gimeno
CATALONIA. En el Salón del Automóvil de Madrid del año 1907 figuraba un stand que bajo la marca Catalonia presentaba unos automóviles de la marca francesa Rebour con unas modificaciones en el frontal, donde constaba la citada marca. La empresa que estaba detrás de esta marca era la Sociedad Española de Automóviles y Transportes, con sede en Barcelona. La idea de la empresa era fabricar automóviles en España bajo licencia de la marca gala; según los promotores, la falta material de tiempo antes del Salón de Madrid les hizo exponer los coches Rebour directamente, con tan solo la modificación del frontal. Después de esta presentación, no se tiene ninguna noticia más de la empresa.

IBERIA. En el primer Salón del Automóvil de Madrid celebrado en mayo de 1907, acudieron tres marcas de automóviles nacionales: Hispano-Suiza, la ya mencionada Catalonia e Iberia. Al frente de esta marca se encontraba el ingeniero Manuel Vehil Velarde. Al salón la marca acudió con dos automóviles. Posteriormente apareció publicidad de la marca en algunas publicaciones escritas, pero más allá no se tiene conocimiento de actividad de la empresa. Con posterioridad, sobre el año 1923 existió en Zaragoza otra marca de automóviles bajo en nombre de Iberia.
 

Imagen extraída del libro de César Oliver 'Los Automóviles'

Fotografía extraída del libro de César Oliver 'Los Automóviles'
 

VICTORIA. Con el nombre de Victoria aparecen dos marcas diferentes de automóviles en España; la que tratamos ahora tenía su sede en la calle Aribau de Barcelona, y se conoce de su actividad sobre los años 1907-1908. Al frente de la marca, como gerente, estaba Adolfo Boada Romeu. Todo apunta a que la marca utilizó para sus automóviles motores De Dion Bouton, así por lo menos consta en un artículo aparecido en la revista Los Deportes en junio de 1907, en la que se cita la existencia de un chasis con motor De Dion Bouton de cuatro cilindros y 20-24 HP. Existe constancia de la existencia de al menos un vehículo de esta marca en el Gran Premio Internacional de la Copa de Catalunya de 1908, año en que arranca esta competición en el circuito de Sitges; fue el automóvil que realizó la vuelta de reconocimiento, y portaba en su parte posterior una placa con la leyenda "Automóvil Victoria en pruebas".

Fotografía extraída del libro 'El automóvil en España' de Pablo Gimeno