CASTRO. José María Castro Fernández, había nacido en 1845 en Trevolle, provincia de Lugo. En 1897 llegó a Vic para dirigir la delegación del Banco Vitalicio de España de dicha localidad catalana. Castro era uno de los principales acreedores de la empresa de automóviles La Cuadra, y tras buscar apoyo financiero, decidió quedarse con las instalaciones y sus efectivos para continuar con el negocio; así fundó en noviembre de 1902, un año después del cierre de la fábrica de Emilio de la Cuadra, la sociedad J. Castro, Sociedad en Comandita, Fábrica Hispano-Suiza de Automóviles. Al formar parte de la nueva sociedad Marc Birkigt, que ocupa el cargo de Director Técnico, se adopta la denominación Hispano-Suiza, que aparece de esta forma por primera vez en la historia del automóvil en España. Castro adquiere toda la maquinaria, utillajes y material en proceso de construcción de de la Cuadra, e instala su empresa en la calle Floridablanca, números 54 al 60, de Barcelona. La nueva empresa empezó por acabar las unidades de los La Cuadra que habían quedado a mitad del proceso de fabricación. Birkigt, entre tanto, comenzó a trabajar en el diseño de un nuevo motor, un bicilíndrico derivado del último motor que diseñó para La Cuadra, con una potencia de 10 HP, y que será montado en el primer modelo propio que Castro presentó en 1903; el nuevo modelo presentaba características realmente avanzadas para el momento, como el nuevo radiador de nido de abeja sustituyendo a los antiguos serpentines, y transmisión por cardan; el motor era un bicilíndrico de 1.885 cc (100x120 mm). El nuevo modelo Castro tuvo una gran acogida, y se vendieron al menos 4 ejemplares, uno de ellos a Francisco Seix, que ya había adquirido un La Cuadra y que empieza a ser un habitual de los diseños de Birkigt. Pero el ingeniero suizo no paraba, y ya estaba trabajando en un nuevo motor, un 4 cilindros de 2.545 cc y 14 HP. Es el primer 4 cilindros que diseña Birkigt, y presenta como novedad la aparición de dos árboles de levas, uno para la admisión y otro para el escape. El 22 de noviembre de 1903 se organizó una excursión desde Barcelona hasta Montserrat en la que participaron 5 coches: 2 Castro 10 HP (uno el de Francisco Seix), el nuevo 14 HP conducido por Birkigt y Castro, un De Dion Buton 8 HP y un Cotterau 10 HP. El nuevo modelo Castro destacó por su fiabilidad y manejabilidad, amén de su facilidad, según contaron el resto de excursionistas, para subir con gran facilidad las pendientes de la montaña de Montserrat, dejando atrás al resto de vehículos, incluidos los otros Castro de 10 HP. Lamentablemente Castro se encontró con el mismo problema que su predecesor: son necesarias inversiones muy altas para obtener una rentabilidad. En marzo de 1904 la sociedad J. Castro se cierra, cuando Birkigt estaba en pleno diseño de un nuevo motor, una evolución del 14 HP; pero todo este trabajo no caerá en saco roto: ese nuevo motor acabará siendo un Hispano Suiza 20 HP. Pero eso es otra historia que veremos más adelante......
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DE LOS CASTRO
 

10 HP

Tipo: 2 cilindros
Posición: Delantera longitudinal
Cilindrada: 1.885 cc (100x120 mm)
Potencia: 10 CV

14 HP

Tipo: 4 cilindros
Posición: Delantera longitudinal
Cilindrada: 2.545 cc (90x100 mm)
Potencia: 14 CV

Válvulas:De admisión y escape por árbol de levas laterales

 

Engrase: Por goteo
Refrigeración: Por agua, con bomba y radiador tipo aleta o nido de abeja

TRANSMISIÓN
Tracción: Trasera por árbol con cardán y diferencial
Cambio: 4 marchas adelante y marcha atrás
(con palanca única)
Embrague: Cono interior

BASTIDOR
Frenos: Mordazas sobre las ruedas traseras
Ruedas: De radios de madera
Neumáticos: 810x90


Fotografía: © La Hispano-Suiza


Fotografías extraídas del libro' El Automóvil en España' de Pablo Gimeno

ANGLADA. Francisco Anglada Gallardo, nació en Málaga en 1865. De profesión mecánico, trabajaba en la Central Eléctrica del Puerto de Santa María (Cádiz). En 1896 decidió dejar su trabajo y montar su propia empresa dedicada a la construcción de bicicletas; así lo hizo estableciendo un pequeño taller en su propio domicilio y fabricando las bicicletas bajo la marca Hércules. En 1901 decidió ampliar el negocio con la ayuda de dos socios capitalistas, Juan Osborne y Carlos Scandella, apareciendo así la Fábrica de Automóviles Anglada. Realmente el negocio era muy amplio y abarcaba bastante más que las bicicletas y los automóviles, o eso es lo que parece por la publicidad de la época: "Anglada, fábrica de bicicletas y automóviles. Taller de maquinaria, construcción de máquinas de vapor, construcción y reparación de toda clase de aparatos industriales y agrícolas, cerrajería mecánica. Presupuestos a quien los solicite. Cielos, 30. Puerto de Santa María". Anglada no tenía catálogo de posibles modelos, si no que fabricaba los automóviles por encargo y con las características deseadas por el cliente. Los Anglada pronto cobraron buena fama, y no solo los clientes provenían de Andalucía, sino también de Aragón, Catalunya o Extremadura. Uno de los clientes de Anglada fue la Casa Real española, que adquirió un Anglada de 24 HP; se trataba de un descapotable con capacidad para cuatro pasajeros, motor de 4 cilindros, con caja de cambios de tres marchas adelante y marcha atrás, transmisión al eje trasero por cardán y frenos de mordaza. La fama de los Anglada traspasó fronteras, y fue el primer exportador de automóviles español, llegando sus automóviles a Uruguay y Argentina, siendo un Anglada de dos cilindros el primer automóvil que circuló por las calles de Montevideo en 1903. Aparte de los automóviles existe constancia de la fabricación de por lo menos un ómnibus, que hacía el servicio entre las localidades de Cádiz y Algeciras. Teniendo en cuenta la variedad de motores empleados en los automóviles Anglada, desde 1 hasta 4 cilindros y de variadas potencias, no parece lógico que Anglada los fabricara, por lo que repasando las características que se conocen de los motores que equipaban a sus automóviles y a la vista de los motores existentes en el mercado en esa época, no parece descabellado pensar que los motores que equipaban a los Anglada pudieron ser De Dion Bouton. Lamentablemente el hecho de que no haya ningún superviviente de la marca no permite la verificación de este hecho. En el momento cumbre, la empresa llegó a contar con 40 empleados y el proceso de fabricación era totalmente artesanal. De nuevo en este inicio de la industria automovilística española, los problemas financieros hacen su presencia, y a pesar del éxito de sus vehículos, Anglada se ve obligado en un principio a trasladar la fábrica a Córdoba y más tarde, en 1908, a cerrarla de forma definitiva. Se trasladó entonces a Madrid, donde abrió un taller de reparación de automóviles. Murió en 1917, dejando una amplia descendencia: 14 hijos.

FÉNIX. Domingo Támaro Roig nació en Barcelona en 1878 y obtuvo el título de Piloto de la Marina Mercante en la Escuela Naval. Pronto empezó a interesarse en el mundo del automóvil y en 1898 contribuyó a la creación de la primera publicación especializada en el mundo del motor: "El Automovilismo Ilustrado" en la que ejerció de editor, escritor y dibujante; la redacción de la revista se encontraba en la calle Muntaner de Barcelona. Al año siguiente, 1899, entró a formar parte de la empresa de Emilio de la Cuadra, en la que desarrolló un importante papel. Cuando La Cuadra cierra sus instalaciones en 1901, decidió emprender la aventura por su cuenta, y fundó la empresa Automóviles Fénix. Aunque existe documentación de la empresa y los productos ofrecidos, así como una amplia red de distribución, no existe constancia de que se llegara a fabricar vehículo alguno. En 1904 Támaro recibe una oferta para ocupar un importante cargo en la empresa francesa de automóviles Turcat-Méry, en Marsella; decidió acabar con la aventura empresarial y marchó al vecino país, finalizando así la historia de Automóviles Fénix. Domingo Támaro falleció en 1959.


ULTRAMÓVIL. Los talleres Molist Hermanos, que se encontraban en la calle Aribau de Barcelona, y que se dedicaban principalmente a la realización de carrocerías desde 1878, también se embarcaron en la aventura de la construcción de automóviles allá por el año 1902, utilizando los motores y chasis suministrados por los talleres J. Bons y bajo la marca Ultramóvil. Se tiene constancia de un par de ejemplares que bajo esa marca se matricularon en Sevilla.
BONS. José Bons Damians poseía un taller en Barcelona que se dedicaba a la construcción de motores y otras piezas para sus clientes, además de la reparación de automóviles, desde el año 1900. Tras colaborar en el suministro de motores y chasis a los talleres Molist Hermanos, se decidió a construir sus propios automóviles bajo la marca Automóviles Bons. Existe constancia de la fabricación de un ejemplar de esta marca, equipado con un motor de 4 cilindros, 4.942 cc (110x130 mm) y 24 HP.

Imagen extraída del libro' El Automóvil en España' de Pablo Gimeno

TOBAJAS. José Tobajas Roche parece ser el creador de esta marca sevillana de la que existe muy poca información. Todo apunta a que su actividad se centró durante el año 1903 y que se fabricaron al menos un par de automóviles y un autobús, aunque no se tiene más datos de los mismos. Poco después el Garaje Andaluz José Tobajas consiguió la representación para el sur de España de las marcas francesas Motobloc y Lorraine-Dietrich y de la italiana Itala, motivo por el que se supone cesó en la fabricación de vehículos automóviles. Su actividad como taller de reparaciones prosiguió por lo menos hasta los años 20.


SANFORD. En la Exposición del Alcohol y sus aplicaciones, celebrada en el Palacio de Bellas Artes de Madrid en diciembre de 1902, Evaristo Sanford presentó un vehículo de 4 plazas cuyo motor de 2 cilindros, 3.393 cc y 12 HP funcionaba con alcohol como combustible. No existe constancia de que dicho automóvil fuera realmente construido por Sanford, y es una opinión bastante extendida la de que se trataba de una modificación realizada sobre un automóvil ya existente. No obstante hay que destacar que Evaristo Sanford era hijo de William Sanford, oriundo de Inglaterra y que se había establecido en Madrid fundando en 1837 junto a la familia Bonaplata de Barcelona una importante fábrica de fundición de hierro y construcción de maquinaria, sociedad de la saldría en 1846 para montar su propia fundición en el Paseo Recoletos de Madrid. Así pues, Evaristo Sanford tuvo los medios necesarios para haber podido construir el automóvil que presentó en la Exposición del Alcohol. Posteriormente a esta presentación no se tienen más noticias sobre ningún automóvil Sanford.