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Vamos desde esta sección a intentar hacer un repaso a todas aquellas marcas que han contribuido al desarrollo del automóvil en España, empezando por los pioneros, quizás los más importantes, pues fueron los que menos medios técnicos tenían a su disposición, los visionarios, tachados de locos por muchos, incluso hasta por sus propias familias. Vaya desde aquí nuestro particular reconocimiento y homenaje a su trabajo. |
| “Es preciso aplicar a los vehículos destinados al transporte de escaso número de personas un medio que venga a reemplazar a los animales de tiro, esto es: obtener carruajes dirigidos por el mismo paseante. Este medio es el de los motores de explosión, de petróleo, bencina u otro liquido análogo. Este género de motores tiene, desde luego, las siguientes condiciones esenciales para la resolución del problema: Primero.-
Que son de pequeño volumen con respecto a la fuerza que producen.
Dadas estas condiciones, que son las verdaderamente necesarias para que pueda ser un motor dirigida por una persona no perita, el infrascrito, Francisco Bonet Dalmau, ha procurado, de una manera completa, la aplicación de los motores de explosión a los vehículos." |
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Con
el número de registro 10.313 la patente le fue concedida el día
15 de enero de 1890. En los planos iniciales que Francesc Bonet presentó,
el automóvil a construir tenía 4 ruedas
y transmisión por cadena y diferencial, pero en realidad lo que
finalmente construyó fue un triciclo, con dos
ruedas delante y una atrás, que era la motriz; se cree que esto
pudo deberse a la imposibilidad por parte de Bonet de construir o conseguir
que alguien le construyera un diferencial, y en consecuencia,
a los posibles problemas técnicos a la hora de llevar la tracción
a un eje con dos ruedas. En su construcción, que realizó,
como no, en los locales de la empresa textil que regentaba, le ayudó
un mecánico. El triciclo resultaba realmente rudimentario como
vehículo, careciendo incluso de sistema de dirección, y
estaba equipado con uno de los motores Daimler que adquirió a Panhard,
en concreto con el monocilíndrico de 2 CV referenciado como número
11 por la casa francesa, que accionaba la rueda trasera motriz a través
de una correa. En el verano del año 1890 se pudo ver circular el
triciclo por las calles de Barcelona, causando el asombro y espanto de
los viandantes; su escasa potencia le impedía superar la suave
pendiente del Paseo de Gracia, más allá de Gran Vía
o de la calle Diputación, con suerte. Bonet fue desde entonces
conocido popularmente como "el hombre del coche sin caballos".
En la única foto que se conserva del vehículo se puede ver
a Francesc Bonet acompañado por Bartomeu Huguet,
padre de la soprano Josefina Huguet y Eusebi Bertrand Serra,
industrial, político y gran aficionado, como Bonet, a la música
y al automóvil; la cuarta persona de la foto pudiera ser el mecánico
que ayudó a Bonet en su construcción y del que se desconoce
su nombre. |
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Otra
patente obtenida por Bonet, desvelada recientemente por Manuel
Lage en su libro "Historia de la industria española
de automoción", fue la que obtuvo en marzo de 1894,
que le concedía por cinco años la exclusiva para "la
aplicación de motores capaces de producir energía mecánica
por la fuerza expansiva de los gases desarrollados por explosiones de
aire carburado mezclado con cantidades convenientes de aire natural, al
movimiento de vehículos automotores, sean cuales fueren los detalles
de su construcción, número de ruedas, sistema y composición
de los motores, materia empleada para la carburación del aire y
órganos de transmisión del movimiento". Básicamente
esta patente le daba la exclusiva a Bonet para la construcción
de cualquier vehículo movido por motor de explosión, cerrando
el camino a cualquier otra iniciativa. Este hecho podría explicar
el vacío que quedó tras la construcción del Triciclo
en el terreno de la automoción en España, y el hecho de
que años más tarde, Emilio de la Cuadra, al montar su empresa,
optara por los motores eléctricos como sistema de propulsión
para sus vehículos. Francesc Bonet Dalmau murió en Barcelona en 1898. |
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A finales de los 80, utilizando la foto de la época y los planos originales del Triciclo, Salvador Claret inició un proyecto cuya finalidad era realizar una réplica del vehículo. Recurriendo a artesanos en todos los campos necesarios, el proyecto incluyó la construcción de todas y cada una de las piezas, desde el motor, realizado de forma artesanal y reproduciendo milimétricamente el original, por especialistas en motores Daimler de Stuttgart, hasta el último tornillo. Se realizaron dos réplicas, la primera de las cuales se encuentra en el Museu de l'Automòbil Col.lecció d'Automòbils Salvador Claret en Sils (Girona); la segunda réplica se encuentra en el Museo de Historia de la Automoción de Salamanca. Un siglo después, la réplica del primer automóvil con motor de explosión de España, y uno de los primeros del mundo, volvía a circular por las calles de Barcelona. |
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