Tintín en el país del oro negro es el decimoquinto álbum de las aventuras del joven reportero, y tiene una historia curiosa. Se inició su publicación de la forma habitual, mediante capítulos semanales, en septiembre de 1939, pero el inicio de la Segunda Guerra Mundial provocó la desaparición del diario donde se publicaba (Le Petit Vingtième) en mayo de 1940. La aventura quedó así interrumpida.
Curiosamente, unos meses más tarde, Hergé inició una nueva aventura, El cangrejo de las pinzas de oro. No sería hasta 8 años más tarde cuando Hergé decidiría continuar y acabar la historia, que hubo de modificar en la parte ya escrita para adaptarla a hechos acaecidos en los álbumes posteriores, publicándose definitivamente en 1950. Todavía veinte años más tarde, concretamente en 1971, aparecería una tercera versión más 'políticamente correcta', evitando alusiones al conflicto árabe-judío y al estado Palestino. De esta aventura aparecen en la exposición tres vehículos. El primero es un Citroën 5CV, concretamente un modelo T3-2, concocido popularmente como 'trèfle' (trébol), un tres plazas (dos delanteras más una trasera central) que fue fabricado entre los años 1924 y 1926, gozando de un gran éxito. El siguiente vehículo que podemos contemplar es un Jeep Willys, concretamente un modelo MB, del que se fabricaron más de 300.000 unidades entre 1941 y 1945. Tanto el Citroën como el Jeep son conducidos por los detectives Hernández y Fernández. El Jeep Willys surge ante la necesidad del Ejército de los Estados Unidos de un vehículo 'multifuncional con un peso inferior a 1.000 kilos y velocidad superior a 80 km/h destinado a labores de transporte, enlace y exploración por carretera y campo a través'. El primer prototipo es desarrollado en 1940 por la pequeña empresa Bantam, pero a petición del Ejército, tanto Ford como Willys Overland desarrollan sendos prototipos. Finalmente se conminó a Ford y Willys Overland a fabricar un vehículo que aunase las mejores características de sus respectivos prototipos, surgiendo así en 1941 el Jeep Willys en su primera versión, el MA. El tercer vehículo que podemos contemplar es un Bugatti 52 baby, un curioso 'juguete' con curiosa historia: en 1927 Ettore Bugatti construye para su hijo Roland, de 5 años, un coche de juguete, escala 1:2 de un Tipo 35 Grand Prix, dotado de un motor eléctrico que le permitía alcanzar casi los 20 Km/h, y con detalles en piel en su interior. En 1930 se construirían unas 150 unidades de este especial 'juguete'. En la aventura de Tintín, el Bugatti es un regalo de Mohammed Ben Kalish Ezab, Emir de Khemed, a su hijo, el pequeño y travieso Abdallah en su sexto cumpleaños.