|
||||
![]() |
La
historia de la marca PTV se inicia en los años 40 en Manresa, en
un taller mecánico regentado por los hermanos Tachó,
Guillem y Antoni. A parte de reparar
coches y motos, se dedicaban también a la mejora de las mecánicas
de serie y al diseño y fabricación de equipos de gasógeno.
La falta de recambios les llevó a diseñar y fabricar ellos
mismos las tan preciadas piezas, especializándose en el tema de
carburadores, lanzando su propia marca, los carburadores Tachó.
Animados, decidieron emprender la aventura de construir su propio coche,
y así en 1950 Industria homologó su primer coche: el Ballena,
un curioso modelo de dos plazas. Animados por el éxito decidieron
dedicarse a un segundo proyecto, en el que entró a participar Josep
Vila, un amigo de los hermanos Tachó también interesado
en el mundo del automóvil. En 1953 aparece el segundo coche, el
Coca, y poco después aparece Maurici Perramón.
Perramón, empresario del sector textil y cliente del taller de
los hermanos Tachó, les anima a montar una empresa dedicada a la
fabricación de coches, a la que él aportaría las
instalaciones y el capital inicial. De esta forma, en 1956, nace AUSA
(Automóviles Utilitarios, S.A.). Sobre la base del último
prototipo de los hermanos Tachó, se comenzó a trabajar en
el que será el PTV 250. Desde 1956 y hasta 1961 se llegaron a construir
1.100 unidades del PTV 250. |
|
A
finales de la década de los 50 se empezó a trabajar en una
nueva versión mejorada, el PTV 400, que debería
de empezar a comercializarse entre 1960 y 1961. Con un motor bicilíndrico
de dos tiempos de 397 cc. y equipado con un compresor, se alcanzaban los
19 CV. La caja de cambios pasaba a tener 4 velocidades, y el coche resultaba
algo más grande que la versión 250, lo que tenía
que redundar en un mayor confort de los pasajeros; al tiempo se añadieron
detalles como los elevalunas en ambas puertas, dos escobillas limpiaparabrisas,
un cuadro de instrumentos más completo, con cuentavueltas, velocímetro
y amperímetro, cerradura en las puertas, o una guantera en el lado
del pasajero. Lamentablemente esta versión se quedó exclusivamente
en un prototipo. Se había iniciado ya la década de los 60,
y el Seat 600 estaba conquistando el mercado, acabando
con los microcoches que habían jugado un papel fundamental en la
motorización del país, facilitando a multitud de españoles
la posibilidad de poseer un automóvil y desplazarse de forma autónoma
a un precio razonable, aunque para ello se tuviera que sacrificar el tamaño,
las prestaciones y algunas comodidades. |
|
En
estas imágenes(*) podemos ver diferentes momento del proceso de
restauración del PTV 400, proceso que fue minuciosos y detallado. |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
A
la izquierda el PTV 400 y su creador, Guillem Tachó. A la derecha
vistas anterior y posterior del coche en su reciente participación
en el 50 aniversario del PTV. |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
La
parte delantera alberga la rueda de recambio, el depósito de gasolina
de 18 litros y la instalación eléctrica. |
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS
|
| (*) Las fotografías del proceso de restauración del PTV 400 son propiedad de Antoni Tachó |