Durante años se ha discutido, y aún hoy en día se sigue discutiendo, acerca de cual fue el primer automóvil de la historia. En nuestra sección Breve historia del automóvil citamos, entre otros, ingenios de Valturio, Leonardo o Newton. Pero mucho antes ya existía un ejemplar de automóvil, si bien su sistema de tracción pone serias dudas sobre lo de 'auto', aunque lo de móvil no se puede dudar. Y además es conocido por todos: el Troncomóvil de Pedro Picapiedra. Pues bien, he aquí la historia de alguien que un buen día decidió diseñar y construir una réplica del Troncomóvil, pero en esta ocasión si se puede considerar automóvil de verdad, pues el movimiento se consigue a través de energía eléctrica. Ésta es la historia del Proyecto Troncomóvil llevada a cabo por Juan Montejo y un buen grupo de amigos.
Aquí podemos observar el chasis ya montado y un detalle del sistema eléctrico de tracción, con sus correspondientes motores, dos para ser exactos.
 
A la izquierda podemos observar el sistema de dirección, y a la derecha el inicio del proceso de montaje de la carrocería.
Primeras pruebas de ergonomía y detalle de la instalación eléctrica del vehículo.
El proceso de construcción del asiento es minucioso y cuidado: la comodidad de los ocupantes es primordial.
 
El vehículo va tomando su forma definitiva; tras los asientos se inicia la colocación del techo.
Se inicia el proceso de pintado, de acuerdo a las más estrictas normas anti-corrosión; por supuesto nada de robots, todo puramente artesanal.
 
Ultimos retoques de carrocería, montaje de laterales, techo y ventanilla posterior. El Troncomóvil ya esta listo para su entrega.
El propietario ya a los mandos de su nuevo vehículo parece satisfecho del mismo. Probándolo con unos amigos las prestaciones parecen más que satisfactorias. Enhorabuena al propietario y al equipo de diseño y construcción!
 
(*) Las fotografías de este reportaje son propiedad de Juan Montejano