(*) Renato Bellote Gomes

El Mustang es sin duda uno de los más bien sucedidos coches de la industria automotriz, representante de la cultura norteamericana en todo el mundo. Su lanzamiento, en abril de 1964 en el salón de Nueva York, inauguró una nueva era en el mundo de los coches, la era de los pony cars, probando que un coche deportivo podría ser accesible. El éxito fue confirmado por la venta de 22 mil unidades en el mismo día del lanzamiento.
Con el surgimiento de concursantes como el Chevrolet Camaro, el Mustang crece en tamaño y potencia, tornándose un mito con motores de hasta 315 caballos de pura ejecución. El carburador cuádruplo transformaba el pura-sangre en un legítimo bólido, listo para cabalgar por las lisas calzadas americanas.
El modelo Shelby merece un párrafo distinto, pues inauguró una nueva dimensión en el mundo de los motores V8. Los modelos GT-350 y GT-500 serán sueños de consumo y objetos del deseo, por las líneas que recorrían en toda la carrocería, dando una pincelada especial, o por la motorización que provocaba escalofrío por adónde pasaba, con su Cobra Jet de 360 caballos.

El principio de la década de los 70 origina novedades y una vez más aumento de la potencia y tamaño de la carrocería. El estilo ofensivo y utilización de persianas en unos modelos contribuirán para dejarlo más intimidador, auxiliado por el shaker hood, que balanceaba a cada acelerada más nerviosa. Los modelos Mach 1 marcarán época y son respetados hasta hoy como sinónimo de desempeño..
Con la carencia del petróleo en 1973, el Mustang pasó por una nueva remodelación, transformándose en un coche común y perdiendo su perfil deportivo conquistado solidamente en los años precedentes. Las opciones de motor se limitaban a cuatro y seis cilindros, dejando huérfanos a sus fanáticos admiradores.
En la década siguiente el Mustang creció en potencia, proponiendo una amplia variedad de opciones para el modelo. La empresa crea el SVO (Special Vehicle Operations), e inicia una nueva fase en la preparación de fábrica.
Los años 90 destacarán el regreso del coche a su concepto original, con un conjunto armónico que hizo suceso en todo el mundo. Unos modelos distintos como Steeda y Cobra rescatarán el espíritu de los primeros años, siempre basados en los robustos motores de ocho cilindros, que devolveran toda la potencia adormecida.
El siglo XXI trajo un Mustang remodelado y una cierta nostalgia, con la vuelta del modelo Mach 1. El nuevo modelo, a ser lanzado en 2005, promete repetir el éxito de los primeros años, con algunos toques del pasado.

En fin, podemos celebrar los 40 años de vida del potro con mucha fiesta, ya que el ronquido de un Mustang por la avenida, es una sensación maravillosa, y como diría Carrol Shelby: 'no hay nada como las pulgadas cúbicas'.
(*) Renato Bellote Gomes (São Paulo (Brasil), 1979) es licenciado en Derecho y publica textos en nueve países de lengua española. Además es corresponsal del portal portugués Lusomotores en Brasil y mantiene su propio blog: Na Garagem